Bienvenidos a Alamar Sailing

 

¡Bienvenid@!

Si has llegado hasta aquí, es porqué quizás todavía no me conoces suficiente. Así que me presentaré.

Mi nombre es Susana, aunque puedes encontrarme por las redes sociales como Susanita Alamar, tengo 34 años y a principios del 2019 decidí dedicarme a esta gran pasión que tengo, el mar y los veleros.

Descubrí la navegación a vela durante mi paso por la universidad. Sobre el 2008 me apunté a unos créditos de libre elección de vela ligera. Ese curso, marcó un antes y un después, aunque todavía no era consciente de ello. Me gustó tanto, que quise profundizar más, así que preguntando, descubrí la existencia de un título de recreo, el PER (patrón de embarcaciones de recreo) y no dudé ni un momento en empezar a estudiar para obtenerlo.

Así que, me saqué la teórica por mi cuenta con la mala pata de esperar demasiado para las prácticas (ahorrando para poder pagarlas), de manera que cuando las realicé, la teórica se me había caducado por un mes, y me devolvieron la documentación que envié para solicitar el título, dónde me pedían que realizara de nuevo el examen teórico. Entre trabajo y exámenes de la uni, lo dejé pasar y a los 18 meses se me caducaron también las prácticas.

Enfocada en mis estudios en ciencias químicas, se me olvidó un poco el tema de la navegación, y así fueron pasando los años. Me fui de erasmus a París y a Londres, viajé todo lo que pude, terminé los estudios… hasta que finalmente me instalé en Barcelona a finales del 2013.

Un día, de casualidad, se me abrió un email de propaganda en el que se ofrecía un curso de PER a bordo intensivo para semana santa por el Cantábrico.

¡Qué guay! ¡Era una espinita que llevaba clavada!

Justo en ese momento, tenía el tiempo y el dinero que no había tenido antes. De modo que sin dudarlo me apunté. Y ahí fue, en abril del 2015 cuando obtuve mi titulación del PER habilitado a vela.

Pero como suele pasar, después de esto pasaron tres añitos más hasta que volví a navegar. Y lo hice aprovechando en unas vacaciones por Italia. Allí, recorrimos la isla de Capri y la costa Amalfitana en velero y volvieron a mi esas ganas de seguir navegando. Pensé que en Barcelona también deberían haber montones de empresas ofreciendo este servicio, y que podría ofrecerles algún tipo de colaboración. Así que me preparé una bonita presentación.

… Soy Susana, hablo inglés, francés y un poco italiano, tengo el PER, trabajo en una agencia de apartamentos turísticos y me ofrezco a traerte clientes a cambio de navegar gratis…

¡PAM!

SPAM para todos los anuncios que encontraba publicando sus salidas en velero por Barcelona.

Y fue así como conocí a Miquel. Un señor autónomo, que ofrecía salidas con su velero. Me reuní con él y cuál fue mi sorpresa cuando me dijo que era la primera persona que le había contactado por su anuncio.

“Vamos a ver, modifiquemos el texto, las imágenes, bajemos un poquito el precio hasta que tengas comentarios positivos de los clientes…”

y… ¡voilá!

Empezaron a entrar reservas y yo me pasé todo el verano navegando con él y sus clientes.

 

 

En noviembre del 2018, llegaba como cada año a Barcelona el Salón Náutico. ¿Vamos? ¡No nos lo podemos perder!

Así que junto con Miquel fuimos a esta cita tan esperada para los amantes de la náutica.

Y de un pensamiento en voz alta, llegó una decisión que cambiaría mi vida para siempre…

“Estaría bien comprarse un barquito de estos de segunda mano… ¿no?”

A lo que Miquel, rápido contestó:

“Tengo un amigo que vende su barco, lo alquila y se paga solo”


“¿En serío? Uf… pero no sé… ¿o si..? ¿o no…? Venga va, ¡lo voy a llamar!”


Y así fue como conocí a Roland, un Holandés dedicado a la compra-venta de embarcaciones y a la gestión de la bandera Holandesa en España.

Yo, tan confiada porqué no tenía ni idea de barcos, me dejé asesorar por este señor. Le pregunté TODO lo que se me ocurría. Desde el mantenimiento anual de un barco, hasta las reparaciones que el velero en sí tenia pendientes. Sentí en todo momento que estaba siendo honesto conmigo, ya que en aquellas circunstancias, podría haberme dicho cualquier cosa, que yo me lo hubiera creído por falta de conocimiento y experiencia. Una vez más, mi intuición no me falló. Así que después del interrogatorio y de ver la facturación que se podía crear por su alquiler de, hice mis cálculos y decidí comprar.

En aquellos momentos, con un contrato indefinido y sin deudas, no me fue difícil que el banco me aceptara un crédito. Y de esta manera, pude ser armadora de mi propia embarcación por primera vez, llamada Albatross.

 

 

A partir de aquí, todo pasó muy rápido. Era como si se hubiera activado el catalizador y la reacción se hubiese producido en cadena. Roland me incentivó a sacarme el título profesional para poder trabajar como patrona. A la vez, en mi trabajo reducían el personal, y me ofrecí voluntaria para poder dedicarme a los estudios y prepararme para mi nueva profesión.

Poco a poco, fui conociendo cada vez a más gente del sector, fui aprendiendo labores de mantenimiento a bordo, me saqué el título profesional y me hice autónoma del mar. Cada vez, me iban saliendo más oportunidades de trabajo. Gente que me iba conociendo me ofrecía la gestión del alquiler de sus embarcaciones, así que fui sin darme cuenta abriéndome camino en este sector.

 

 

Siempre he tenido un espíritu emprendedor. A pesar de ser licenciada en Ciencias Químicas, nunca llegué a dedicarme a ello. Por la crisis del 2008 o porque realmente no era lo que me apasionaba, durante años he estado buscando a qué dedicarme y he probado decenas de trabajos diferentes.

Tuve una tienda online, me saqué el título de quiromasajista, estudié wordpress y diseño de páginas web, hice un máster en dirección financiera, trabajé en el aeropuerto haciendo el cambio de divisas y como ya he comentado, hasta trabajé de recepcionista en una agencia de apartamentos turísticos.

Hoy sé que estoy en el buen camio. Que hago algo que realmente me apasiona y que a pesar de las dificultades que voy encontrando por el camino (ya que emprender no es fácil), no voy a rendirme. Estoy dispuesta a superar todas las dificultades y miedos que vayan apareciendo, aprendiendo y creciendo constantemente.

 

 

Justo a principios de marzo del 2020, adquirí mi segundo barquito al que he llamado Aurora en honor a mi abuela fallecida durante el mes de abril de este año. La idea, era ampliar la flota para poder dedicarme únicamente al alquiler de veleros y experiencias en la mar. Y aunque han sido meses complicados (con altibajos constantes como si de una montaña rusa se tratase), gracias a la buena respuesta que he tenido por vuestra parte (a través de las redes sociales), ahora lo veo todo desde una perspectiva mucho más positiva, con muchas ganas de tirar adelante todos estos proyectos que están surgiendo y compartirlo con vosotros.

¿Y qué nos espera a partir de ahora?

Nos esperan miles de sueños que cumplir juntos.

Porque…

Sueño con una gran temporada, llena de mujeres que se animan a iniciarse en la navegación a vela.

Sueño con seguir formándome y aprender mucho más.

Sueño con hacer submarinismo y windsurf.

Sueño con hacer grandes travesías.

Sueño con un estilo de vida diferente ligado al mar.

Sueño con cruzar el Atlántico.

Sueño con motivar a otras personas a que luchen por sus sueños.

Sueño con un mar más limpio.

¿Y tú?

¿Con qué sueñas?

¿Te animas a seguirme y a compartir conmigo mil aventuras?

Sígueme en Instagram, Facebook y Youtube y activa todas las notificaciones. Pero sobre todo, no te olvides de dejar tus comentarios más abajo, me encanta saber de vosotras 🙂

Esto es sólo el principio.

Susanita Alamar

6 Thoughts on “Presentación”

  • Desearia recibir informacion de los días de navegacion para venir un día. Sales algun día de Mataró, ho vivo aquí. Y los precios. Muchas gracias.

    • Hola Imma, puedes consultar todas las actividades programadas en nuestro calendario: alamarsailing.com/calendario
      Cualquier duda me dices. Un saludo! 🙂

    • Actualmente los barcos con los que salimos están en Barcelona Port Olímpic, en el calendario se especifica desde donde se hacen las salidas, es posible que algún día organicemos algo desde Mataró. Lo iremos informando por las redes sociales. Puedes seguirnos en Susanita Alamar @susanita_alamar

  • Muy Buena decisión Susana.
    “Superb” no sé si se escribe así que dirían los franceses.
    Yo me compré un barquito del año 71 ,después de dos añitos para restaurarlo lo vendí para comprar el actual.Con mucho sacrificio i entusiasmo pero mi gran pasión marina puede más que el resto…
    Saludos y enhorabuena

    • Gracia por tus comentarios Felip, poco a poco podemos ir consiguiendo todos los sueños que nos propongamos si trabajamos duro para conseguirlos. Espero que disfrutes de tu barquito. Un saludo 🙂

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